El candidato de la Libertad Avanza superó a Sergio Massa en el balotaje por casi 12 puntos. Se impuso en 20 provincias y en CABA. También ganó en la mayoría de los municipios bonaerenses. Se inicia una transición política y económica en medio de un contexto delicado
En una elección verdaderamente histórica y no sólo por cumplirse 40 años de la vuelta a la democracia, sino también por los dos modelos que estuvieron en juego; Argentina fue a las urnas este domingo para elegir al nuevo Presidente en el marco de un balotaje en el que se impuso Javier Milei ante Sergio Massa.
El candidato libertario ganó en casi todo el país, a excepción de Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Buenos Aires, para quedarse con la Presidencia de la Nación con un margen de casi 12 puntos de diferencia.
n los mapas muy antiguos suele haber áreas denominadas “terra incognita”. Tierra desconocida. Es el modo en que los cartógrafos se referían a zonas a las que todavía no había llegado explorador alguno. La Argentina ingresó ayer en una geografía de ese tipo. Con el contundente triunfo de Javier Milei sobre Sergio Massa, el país comenzó a caminar por una vía que jamás se transitó. Se corroboró lo que se venía vislumbrando desde, por lo menos, las elecciones de 2021: comenzó otra época.
La victoria de Milei desbordó las previsiones de todas las encuestas. Es el éxito de un candidato sin estructura, que se constituyó en figura pública hace no mucho más de cinco años defendiendo ideas ultraliberales y que, desde entonces, recorrió el país restaurando la consigna “que se vayan todos”. El logro de Milei va mucho más allá de la derrota de Massa. Al cabo de cuatro décadas de experiencia democrática, el resultado de anoche interpela, o debería interpelar, a toda la clase política. Porque antes de vencer al peronismo, La Libertad Avanza se había impuesto sobre Juntos por el Cambio. Las razones pueden ser numerosas. Entre ellas está, sin duda, un estancamiento económico que se expresa en crisis recurrentes y que ha deteriorado sin cesar el perfil sociolaboral de los votantes. Más allá de los diagnósticos, hay un signo de este tiempo: lo que explica la marcha de más de la mitad del electorado hacia lo desconocido, es el repudio a lo conocido.
FUENTE INFOBAE, MINUTOUNO , LA NACION




