El Supremo de Brasil investiga al candidato presidencial Bolsonaro por corrupción

El Supremo de Brasil investiga al candidato presidencial Bolsonaro por corrupción

La policía investiga si los Bolsonaro usaron dinero público para pagar la película sobre el expresidente

El candidato a la presidencia Flávio Bolsonaro niega irregularidades y acusa a la Justicia de intentar interferir en la campaña electoral

La máxima corte levanta el secreto de sumario sobre el caso Master, un gran fraude con derivadas político-judiciales, a tres semanas de los comiciosEl principal candidato de la derecha brasileña en las elecciones de octubre, Flávio Bolsonaro, está bajo investigación por lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción, según ha trascendido este viernes cuando el Tribunal Supremo ha levantado parcialmente el secreto de sumario sobre el caso Master, un megafraude. La revelación llega a poco más de tres semanas de que los brasileños acudan a las urnas para elegir presidente, gobernadores y el Congreso. La investigación contra Bolsonaro hijo está relacionada con hechos ya conocidos: los varios millones de dólares que le entregó el banquero Daniel Vorcaro, dueño de un banco que dejó un agujero de 10.000 millones de dólares.

La novedad es la confirmación de que el candidato ultra, del Partido Liberal, está formalmente bajo investigación del Supremo desde el pasado julio. Bolsonaro hijo y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, están empatados en las encuestas hace semanas. Todo indica que las elecciones presidenciales se resolverán en segunda vuelta, el 25 de octubre, y por un pequeño margen.

El juez que investiga al primogénito de Bolsonaro se llama André Mendonça y fue nombrado por su padre. Al designarlo, lo ensalzó como “terriblemente evangélico”. En las últimas semanas, Mendonça se ha erigido en un contrapeso al juez Moraes dentro del Tribunal Supremo, una actitud aplaudida con entusiasmo por el bolsonarismo.

El pasado mayo el digital The Intercept Brasil difundió en exclusiva un audio en el que el senador Flávio Bolsonaro le pedía en tono de colegas al banquero Vorcaro dinero para financiar la película biográfica sobre su padre que protagoniza un actor de Hollywood. Hasta ese momento el derechista había negado públicamente conocer al empresario acusado del mayor fraude bancario de Brasil. El caso es que se reunió varias veces con Vorcaro, que le prometió 25 millones de dólares de los que le entregó 12 millones antes de ser detenido.

Tras conocerse que es investigado, Bolsonaro se ha referido al asunto en Manaos, tras un acto electoral. El candidato ultraderechista ha reiterado ante la prensa que el dinero del banco fue “un patrocinio para una película privada”, como las aportaciones de otros inversores, ha dicho. También ha negado que ofreciera una contrapartida al banquero o cualquier irregularidad.

El caso Master, un escándalo de corrupción en torno a un banco liquidado por las autoridades a finales de 2025, es una compleja trama que salpica a Bolsonaro, a varios jueces del Tribunal Supremo, lo que ha hundido a la corte en una crisis inédita, a políticos de derechas y de izquierdas (incluido el jefe de la bancada del Partido de los Trabajadores en el Senado), a funcionarios del Banco Central…

El presidente Lula ha insistido en los últimos días en que nadie debe estar por encima de la ley. También ha hecho llamamientos a que los jueces levanten completamente el secreto de sumario sobre el caso y lleguen hasta el final, “duela a quien le duela”. El equipo de campaña de presidente confía en que la investigación por corrupción contra Bolsonaro hijo altere la dinámica de la campaña, le permita romper el empate y tomar la delantera. Su adversario Bolsonaro también es partidario de que el Supremo haga pública toda la documentación del caso.

El clan Bolsonaro siempre ha hecho de la lucha contra la corrupción una de sus banderas. Más difícil de defender es el caso de Flávio que de su padre porque el primogénito ha sido investigado en el pasado ante sospechas como pagar en metálico un chalé familiar o quedarse con parte del salario de los empleados de su gabinete.

El candidato Bolsonaro, que cayó en los sondeos tras conocerse sus encuentros y conversaciones con el banquero, pero con el tiempo se recuperó, siempre ha insistido en que sus tratos con Vorcaro eran legales, asuntos entre particulares, sin un real de dinero público. La policía sospecha que parte del dineral se destinó a pagar la estancia de su hermano Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos para hacer lobby ante la Administración Trump.

Justo este jueves la Policía Federal realizó una operación centrada en la financiación de la película sobre Bolsonaro padre, que se titula Dark Horse (nombre que se da en inglés a un vencedor sorpresa, inesperado). Los investigadores quieren saber si se usó dinero público para pagarla.

La operación policial se centró en dos personas, en el diputado bolsonarista Mario Frías y la productora del filme. El parlamentario Frías es un antiguo actor de telenovela que fue responsable de Cultura en el Gobierno Bolsonaro y que aportó 400.000 dólares al filme a través de enmiendas parlamentarias. Estas son un controvertido instrumento legislativo que permite a sus señorías destinar dinero del presupuesto gubernamental a los proyectos que deseen.

Cuando saltaron las primeras sospechas sobre cómo se pagó el filme, el candidato presidencial Bolsonaro se comprometió a divulgar un informe con todos los detalles contables. Nunca llegó a hacerlo, aunque en cada entrevista en la que le han preguntado por el asunto afirmado que él ya ha dado todas las explicaciones pertinentes y que el asunto está aclarado.

La película Dark Horse, cuyo presupuesto superó el de las películas brasileñas más caras, es una biografía en la que Jim Caviezel, que hizo de Jesucristo en La Pasión de Cristo, interpreta al expresidente. El estreno en los cines estaba previsto para este mes, justo antes de los comicios, probablemente como una manera de que el patriarca estuviera presente en la campaña. Pero tras el escándalo y las acusaciones de financiación irregular, la familia ha decidido aplazarlo a después de las elecciones.

Las investigaciones del caso Master indican que el banquero en el centro de la enrevesada trama repartió dinero y agasajos a diestro y siniestro entre políticos, jueces, inspectores… para crearse una potente red de protección. Primero, para desarrollar su negocio insostenible y después para obstaculizar las investigaciones e intentar enterrarlas.

El ministro de Relaciones Institucionales ha declarado este viernes que el Gobierno tiene una certeza: “Todo este escándalo del Banco Master no tiene nada que ver con el presidente Lula. Tiene todo que ver con medio mundo, especialmente con Flávio Bolsonaro”.

El banquero Vorcaro puso dinero para la película de los Bolsonaro y contrató a la esposa del juez más poderoso del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, para que el bufete de abogados que dirige brindara al Banco Master asesoría estratégica. Lo más llamativo es que el contrato, por tres años, superaba los 20 millones de dólares, una tarifa exorbitada. Pero, además, un informe policial conocido hace unos días muestra que Vorcaro envió al propio juez Moraes medio centenar de mensajes en las tres semanas anteriores a ser detenido en las que le pedía que le mantuviera al tanto de las investigaciones, que las entorpeciera o le preguntaba si era el momento de huir al extranjero. Las respuestas de Moraes se desconocen.

Las revelaciones han derivado en una guerra fratricida a golpe de decisiones judiciales en la que ya se han embarcado varios de los 10 jueces del Supremo. Moraes lidera un bando, Mendonça, el otro. El martes celebrarán una sesión para analizar las sospechas en torno a Moraes. Solo sus pares en la corte pueden autorizar que se abra una investigación contra él. Sería la primera vez en los 135 años de un tribunal que ahora tiene enorme relevancia política.

El destino de Moraes puede tener efectos electorales para Lula, dada la enorme sintonía que han mostrado en estos años en la batalla frente al bolsonarismo en defensa de la democracia y contra la desinformación.

Naiara Galarraga Gortázar https://elpais.com/america

Relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Ultimos Articulos