La boxeadora tacuaremboense Belén Godoy se consagró campeona del Mercosur en la categoría súper gallo tras una intensa velada internacional desarrollada en el Polideportivo Norberto Bernachín, un evento que contó con el firme respaldo de las autoridades departamentales y la presencia destacada del Intendente, Wilson Ezquerra.
La máxima autoridad departamental acompañó de cerca la jornada deportiva, subiendo al cuadrilátero para participar de los festejos y la entrega del título, en un gesto que subraya el compromiso de la intendencia con el desarrollo y la promoción del deporte tacuaremboense.
El combate principal, que cerró una grilla de quince enfrentamientos amateur con escuelas de distintos departamentos y de Brasil, enfrentó a Belén Godoy contra la brasileña Karina Borba de Porto Alegre. Tras ocho asaltos de alto nivel competitivo, la representante local logró imponerse gracias a una sólida estrategia trabajada durante tres meses de preparación bajo la dirección del entrenador Paulo Godoy, padre de la deportista.
La velada, fiscalizada por el presidente de la Comisión Uruguaya de Boxeo Amateur y Profesional, Sergio Márquez, y promovida a nivel internacional por Sampson Lewkowicz, posicionó a Tacuarembó como un escenario de relevancia para el pugilismo regional. La masiva concurrencia del público, que colmó las instalaciones del Polideportivo, reflejó el entusiasmo de la comunidad por esta disciplina.
Durante la celebración, la integración de jóvenes, adolescentes y adultos junto al Intendente Ezquerra evidenció el impacto social positivo del evento. Según destacó el entrenador de La Roca Gym, la presencia de las autoridades demuestra que el boxeo, a menudo considerado en un segundo plano, es una herramienta fundamental para fomentar valores como el respeto y la disciplina entre los jóvenes del departamento.
El Coro Nacional del Sodre se presenta este sábado a la hora 20 y el domingo a la hora 19 en el Teatro de Tacuarembó
El elenco llegará con su espectáculo titulado “Nostalgias y Alabanzas”, una propuesta musical que recorre géneros tan diversos y expresivos como el gospel y el tango. Esta presentación se enmarca dentro de la agenda de actuaciones que el cuerpo estable está desarrollando en el interior del país, como parte de una política activa de descentralización cultural.
Bajo la dirección del maestro Esteban Louise y con el acompañamiento de Eduardo Alfonso al piano, el concierto ofrecerá un programa dividido en dos partes claramente diferenciadas. La primera sección estará dedicada a una cuidada selección de gospel y negro spirituals, incluyendo obras reconocidas internacionalmente como My Soul’s Been Anchored in the Lord, Deep River y The Battle of Jericho.
En la segunda mitad, el repertorio dará un giro hacia el Río de la Plata para abordar grandes clásicos del tango, permitiendo al público disfrutar de interpretaciones corales de piezas inmortales como Caminito, Mi Buenos Aires querido y El día que me quieras. El espectáculo, que tiene una duración aproximada de sesenta minutos, contará con la imponente presencia de treinta y seis coreutas sobre el escenario, respaldados por un completo equipo artístico y técnico. Las entradas para asistir a cualquiera de las dos funciones programadas ya se encuentran a la venta y pueden ser adquiridas a través de la plataforma Tickantel.
Además de los conciertos, la visita del Coro Nacional incluirá una importante instancia de formación e intercambio con la comunidad local. El día sábado, entre las 16 y las 18 horas, el director Esteban Louise impartirá un taller de canto coral abierto al público en las mismas instalaciones del Teatro Escayola. Las personas interesadas en participar de esta actividad formativa tienen la posibilidad de inscribirse directamente en la boletería del teatro.
Esta serie de actividades forma parte de la estrategia de presencia territorial del Sodre, la cual busca promover de manera constante la circulación de sus cuerpos estables a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Mediante la presentación de espectáculos completos de alta calidad y el desarrollo de espacios educativos, la institución reafirma su compromiso ineludible con la democratización del acceso a la cultura y el fortalecimiento continuo de la actividad artística a nivel nacional, sumándose en esta ocasión a las celebraciones por el segundo aniversario del emblemático Teatro Escayola.
Anthropic, la empresa de IA que se enfrentó al Pentágono en EE.UU. y por qué esto nos concierne a todos
Dalia Ventura Título del autor,BBC News Mundo
15 marzo 2026
Mientras el mundo observaba la operación estadounidense en Venezuela y cómo la guerra con Irán se hacía inevitable, en Washington se iba fraguando una batalla que advertía que el futuro profetizado durante siglos ya es presente.
Una empresa de Inteligencia Artificial (IA) de Silicon Valley le dijo no al Pentágono y este la trató como si fuera enemiga del Estado. No obstante, su tecnología de IA seguía siendo usada, porque el ejército de EE.UU. no podía darse el lujo de prescindir de ella.
Eso es lo que pasó entre Anthropic y el Departamento de Defensa en las últimas semanas. Y aunque suena a disputa corporativa, es mucho más que eso.
Es la primera vez que una empresa de IA enfrenta a un aparato militar, negándose a eliminar los límites éticos de su tecnología.
El enfrentamiento dejó preguntas en el aire que nos atañen a todos: ¿Hasta dónde ya estamos delegando decisiones irreversibles y letales en las máquinas? ¿Quién decide cómo se usa la IA?
No son preguntas retóricas. Expertos de de la Universidad de Oxford advierten que este episodio «revela brechas de gobernanza de larga data en la integración de la IA en operaciones militares, brechas que preceden a esta administración y sobrevivirán a la controversia actual».
¿Por qué, si la humanidad lleva tanto tiempo temiendo llegar a este punto, aún hay tal vacío en la gobernanza de la IA?
Se trata de un vacío que Logan Graham, líder del equipo rojo de Anthropic, el cual analiza los peores escenarios de la tecnología, desde ciberataques hasta amenazas de bioseguridad, conoce de cerca.»La intuición de alguna gente, por haber crecido en un mundo pacífico, es que en algún lugar hay una sala llena de adultos que saben cómo arreglar todo», le dijo a la revista Time.
«No existen esos grupos de adultos. Ni siquiera existe la sala. Tú eres responsable».
Retomemos lo que ocurrió.
Una llamada incómoda
En algún momento de la operación que culminó el pasado 3 de enero con la captura del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, una herramienta de IA llamada Claude estuvo presente, procesando datos y ayudando a tomar decisiones.
Así lo reportaron de manera independiente el diario Wall Street Journal y el sitio web Axios, citando fuentes con conocimiento directo de los hechos, y lo reafirmó posteriormente la revista Time, que publicó un extenso perfil de Anthropic, la empresa de San Francisco que creó Claude.
Ni el Departamento de Defensa ni Anthropic lo confirmaron oficialmente. Pero lo que sucedió después está documentado, y dice más que el hecho mismo.
Tras la captura de Maduro, un ejecutivo de Anthropic contactó a Palantir -la empresa de análisis de datos que actúa como intermediaria tecnológica entre Silicon Valley y el gobierno estadounidense- y preguntó: ¿fue usado nuestro software en esa operación?
La pregunta encendió alarmas en Washington.
Emil Michael, el subsecretario de Defensa y jefe de tecnología del Pentágono, explicó que les generó una preocupación profunda: ¿podría Anthropic, en un conflicto futuro, «apagar su modelo en medio de una operación» -activar algún mecanismo de rechazo- «y poner vidas en riesgo»?
Anthropic disputa esa lectura: la empresa dice que jamás intentó limitar el uso del Pentágono en un caso concreto y que la pregunta fue rutinaria.
Lo que siguió fue una escalada a cámara rápida.
El Pentágono exigió que Anthropic entregara acceso irrestricto a su tecnología para «todos los usos legales». Anthropic se negó.
Pete Hegseth, el secretario de Defensa de Trump, designó a Anthropic como un «riesgo en la cadena de suministro», una etiqueta que históricamente se reserva para empresas vinculadas a adversarios extranjeros como Huawei o Kaspersky, no para compañías estadounidenses que simplemente discrepan con el gobierno.
Anthropic demandó al Pentágono por exceder su autoridad y sus salvaguardas éticas, violando derechos básicos. Varios expertos legales consideran que la empresa tiene opciones sólidas de ganar en los tribunales.
El presidente Donald Trump, por su lado, ordenó a todas las agencias federales que dejen de usar la tecnología de Anthropic.
Y remató la polémica con un mensaje en la plataforma Truth Social, escrito todo en mayúsculas: «Estados Unidos nunca permitirá que una empresa de izquierda radical y woke dicte cómo combate y gana guerras nuestro gran ejército».
En su vocabulario y el de sus seguidores, ‘woke‘ es el insulto máximo, una etiqueta despectiva para describir ideas o políticas progresistas sobre identidad, desigualdad o justicia social.
Quizás el calificativo es adecuado: Anthropic, efectivamente, se empeña en ser una empresa ‘virtuosa’.
Líneas rojas
Anthropic tiene una historia sui géneris.
Fue fundada en 2021 por exinvestigadores de OpenAI con la premisa explícita de que la inteligencia artificial representa uno de los mayores riesgos existenciales para la humanidad y que, precisamente por eso, es mejor que quienes la desarrollen sean personas comprometidas con hacerlo de manera segura.
Pie de foto,Dario Amodei, el cofundador y director ejecutivo de Anthropic, fue vicepresidente de investigación en OpenAI.
En julio de 2025, firmó un contrato de US$200 millones con el Departamento de Defensa, el primero de su clase: un laboratorio de IA que integra sus modelos en flujos de trabajo de misiones en redes clasificadas.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, lo justificó en un ensayo publicado en enero de este año.
Anthropic, escribió, apoyaba a las fuerzas militares y de inteligencia estadounidenses porque «la única manera de responder a las amenazas autocráticas es igualarlas y superarlas militarmente».
Y añadió: «La formulación a la que he llegado es que debemos usar la IA para la defensa nacional en todas las formas, excepto en aquellas que nos harían más parecidos a nuestros adversarios autocráticos».
En concordancia, el contrato con el Pentágono trazaba dos «líneas rojas»: Claude no podría usarse para vigilancia masiva doméstica ni para armas completamente autónomas.
Esos límites infranqueables no son arbitrarios; se sustentan en un documento de la empresa que funciona como su «alma».
Su objetivo declarado es «evitar catástrofes a gran escala», incluyendo la posibilidad de que la IA sea usada por un grupo humano para «tomar el poder de manera ilegítima y no colaborativa».
Amodei también argumentó ante el Pentágono que «los sistemas de IA de vanguardia simplemente no son lo suficientemente confiables como para impulsar armas totalmente autónomas».
En sentido estricto, no hablamos de armas que decidan por sí solas a quién matar; en este contexto, «autonomía» significa que un sistema pueda cumplir ciertos objetivos por su cuenta -o con mínima supervisión humana- en entornos complejos.
Pero sí existen sistemas automatizados que ayudan a tomar decisiones sobre ataques. Y los expertos en inteligencia artificial advierten de un problema conocido como «sesgo de automatización»: cuando las reglas de uso son vagas, los humanos tendemos a confiar en las recomendaciones de la máquina más de lo que deberíamos.
La IA no reemplaza el juicio humano de golpe: lo va erosionando poco a poco, hasta que el operador deja de cuestionarla.
En una situación tensa, si el sistema -que sabes que analizó una cantidad inmensa de información- señala en la pantalla unos pocos píxeles como un objetivo urgente, es fácil aceptar su recomendación sin dudar lo suficiente.
O si un sistema de reconocimiento facial señala a alguien en medio de la multitud, es probable que un agente de seguridad confíe en el resultado y proceda al arresto.
Hay precedentes concretos: en múltiples ocasiones documentadas, varios departamentos de policía en EE.UU. terminaron arrestando personas equivocadas.
Eso resuena con la otra línea roja que enfureció al gobierno de Trump, la de la vigilancia masiva, que toca la vida cotidiana de personas que no están en ninguna zona de guerra.
Cabe anotar que Anthropic se opuso específicamente a la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses. Su postura no es universalista. Pero el principio que la sustenta sí tiene un alcance más amplio.
Y cobra urgencia porque, en paralelo a este conflicto, el gobierno estadounidense anunció planes de usar IA a través de Palantir para apoyar las operaciones de ICE -la agencia de inmigración- rastreando ubicaciones en tiempo real e historial financiero de personas indocumentadas.
Pie de foto,La agencia estadounidense ICE busca aplicar IA en operaciones de rastreo migratorio.
La vigilancia masiva, en distintos grados y sobre distintas poblaciones, ya existe. La pregunta ya no es si ocurre, sino cuántos controles quedan sobre cómo se usa.
En ese contexto, las «líneas rojas» de Anthropic no son solo filosofía corporativa: son, por ahora, uno de los pocos frenos concretos que existen.
El problema es que las restricciones son tan sólidas como el mecanismo que las hace cumplir.
Y cuando el Pentágono rechazó esos límites y exigió acceso irrestricto, Anthropic se encontró sola sosteniendo su postura, sin un marco legal que la respaldara, sin regulación internacional que la protegiera, con solo sus cláusulas contractuales como escudo.
¿Qué es «legal»?
La reticencia del Departamento de Defensa a que una empresa privada le imponga límites es, para muchos, justificada.
Aunque las operaciones militares recientes en ciudades estadounidenses, Venezuela e Irán se llevaron a cabo con una mínima consulta al Congreso, el uso de la IA es tan crítico que debe estar regulado por leyes aprobadas por representantes elegidos democráticamente, opinan algunos.
Desafortunadamente, el poder legislativo no ha legislado al respecto.
Así, el hecho de que el Pentágono exija la libertad de usar a Claude para «todos los usos legales» suena razonable hasta que se pregunta qué es, exactamente, legal en este ámbito.
No existe una definición consensuada en el derecho internacional sobre qué constituye un arma letal autónoma.
El derecho internacional humanitario -las reglas que rigen los conflictos armados desde los Convenios de Ginebra- fue construido en torno a decisiones humanas: un soldado que aprieta un gatillo, un comandante que da una orden.
Esos marcos no contemplan sistemas que detectan, seleccionan y eliminan objetivos con mínima intervención humana directa o sin ella.
Es lo que los expertos llaman «vacío de responsabilidad»: una deficiencia crítica en la que los marcos legales existentes no logran determinar quién responde cuando un sistema autónomo comete una infracción.
Si un dron con IA mata a civiles, ¿quién responde? ¿El programador? ¿El comandante? ¿La empresa que fabricó el sistema?
El derecho internacional no tiene una respuesta clara. Y en ausencia de esa respuesta, «uso legal» significa, en la práctica, lo que cada Estado decida que significa.
Pie de foto,Peter Hegseth, el secretario de Guerra de EE.UU. (oficialmente el secretario de Defensa) es un presentador de televisión, escritor y oficial de la Guardia Nacional del Ejército estadounidense.
En este contexto, surge una pregunta delicada: ¿llega esta discusión a tiempo? La respuesta quizás es: a tiempo para ser preventiva, no; a tiempo para ser útil, todavía sí.
El debate formal sobre las armas autónomas comenzó en 2013. Once años después, el resultado son guías voluntarias.
En 2024, durante una conferencia internacional en Viena, el ministro de Exteriores de Austria urgió a avanzar con una frase inquietante: «Este es el momento Oppenheimer de nuestra generación».
Aludía al momento en el que la humanidad tomó conciencia del poder destructivo de la bomba atómica: como entonces, la tecnología ya existe y ahora toca decidir cómo controlarla.
Solo que, a diferencia de las armas nucleares -caras, escasas y con una firma inequívoca- los sistemas autónomos son baratos, masificables y difíciles de atribuir. Por lo tanto, son estructuralmente más difíciles de controlar mediante tratados.
Ese mismo año, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución sobre armas autónomas con 166 votos a favor. Solo tres países votaron en contra: Rusia, Corea del Norte y Bielorrusia.
Hay un consenso moral casi universal. Lo que no hay es un tratado vinculante ni mecanismos de cumplimiento, algo que el Secretario General de la ONU pidió para 2026.
Algunos expertos, sin embargo, temen que, como con otras armas, ese tratado solo llegue después de una catástrofe.
La lógica de la velocidad
Mientras los abogados y los diplomáticos debaten, los ingenieros construyen. Y lo que construyen ya está siendo usado.
El general estadounidense Stanley McChrystal, excomandante de las fuerzas de EE.UU. y la OTAN en Afganistán, lo resumió una vez con crudeza: nunca antes en la historia alguien había podido ver, decidir y matar a una persona al otro lado del mundo en cuestión de minutos.
Esa frase ya requiere actualización.
La cuestión ya no es solo ver, decidir y matar, sino cuánto de esa decisión estamos dispuestos a delegarle a una máquina.
Esa transición ya se está probando en el campo de batalla. En Ucrania, en diciembre de 2024, las fuerzas del país llevaron a cabo la primera operación completamente no tripulada cerca de Járkiv: decenas de vehículos terrestres autónomos y drones atacaron posiciones rusas sin soldados en el terreno.
La lógica táctica es iluminadora. Los operadores lanzan los drones y vehículos autónomos sabiendo que la comunicación con ellos será bloqueada en minutos. El éxito depende de cuán bien estén programados para actuar solos cuando eso ocurra.
Navegan de forma autónoma, evaden interferencias electrónicas y continúan la misión incluso sin supervisión humana.
No es un detalle menor: en ese frente, los drones ya provocan entre el 70% y el 80 % de las bajas, según estimaciones de inteligencia europeas.
Pie de foto,Apenas Anthopic perdió el contrato, su rival Open AI lo tomó… y no era la única esperando entre bambalinas.
En la región del Golfo la tendencia apunta en la misma dirección.
El almirante estadounidense Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., reconoció que la inteligencia artificial es una herramienta clave para identificar objetivos, al permitir «tamizar vastas cantidades de datos en segundos para que nuestros líderes puedan tomar decisiones más inteligentes más rápido que el enemigo».
Más rápido que el enemigo. Esa frase contiene toda la lógica que hace tan difícil frenar este proceso. En un contexto competitivo, quien se detiene a revisar pierde. La presión estructural empuja siempre hacia menos supervisión humana, no hacia más.
Tecnología divina
La historia tiene un desenlace paradójico. Dario Amodei declaró, refiriéndose a las exigencias del Pentágono: «No podemos, en conciencia, acceder a su solicitud». Anthropic perdió el contrato.
Horas después del anuncio, OpenAI llegó un acuerdo con el Departamento de Defensa.
Y entonces ocurrió algo inesperado.
El día después de que el Pentágono anunciara el nuevo acuerdo, la aplicación de Claude superó a ChatGPT de OpenAI en el App Store de Apple por primera vez en su historia.
Esa semana, más de un millón de personas se registraron cada día en Claude, llevándola al primer puesto en más de 20 países. Las ventas de la empresa se dispararon entre el público general.
Hay más. Dos coaliciones de trabajadores de Amazon, Google, Microsoft y OpenAI les pidieron públicamente a sus empresas que siguieran el ejemplo de Anthropic.
Decenas de científicos e investigadores de compañías rivales firmaron un amicus brief en apoyo a Anthropic.
Un general retirado de la Fuerza Aérea, que estuvo al frente del Proyecto Maven -el polémico programa de IA para drones que en 2018 provocó protestas masivas de empleados de Google hasta que la empresa abandonó el contrato- escribió en redes sociales que, aunque se esperaría que apoyara al Pentágono, simpatizaba más con la postura de Anthropic.
Y quizás igual de importante: Anthropic consolidó el apoyo de sus propios ingenieros, algunos de los profesionales más cotizados de Silicon Valley, en uno de los mercados de talento más competitivos del planeta, donde los contratos para atraer o retener a estas personas pueden valer decenas de millones de dólares.
No todos en ese mundo se sienten cómodos construyendo tecnología para matar. Anthropic, al trazar sus líneas, les dijo que trabajar allí no requería ignorar esa incomodidad.
En un mundo en el que la IA puede facilitar la captura de alguien al otro lado del mundo y nadie tiene claro cómo juzgar esas acciones, una empresa privada en San Francisco se convirtió en uno de los pocos actores dispuestos a poner límites.
Aun así, no podemos depender de los escrúpulos de una firma de Silicon Valley.
Seguimos lidiando con lo que el biólogo Edward O. Wilson definió como «el verdadero problema de la humanidad».
«Tenemos emociones paleolíticas, instituciones medievales y tecnología casi divina».
Tras casi un siglo de desarrollo, los tratamientos que refuerzan el sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer están alcanzando su madurez y salvando la vida de los pacientes.
Cuando Maureen Sideris, de 71 años, recibió tratamiento para el cáncer de colon en 2008, tuvo que pasar por el quirófano.
Aunque su tratamiento fue exitoso, la recuperación posoperatoria resultó extenuante.
Catorce años después, Sideris, que reside en Nueva York, fue diagnosticada con cáncer de esófago y, en esta ocasión, su tratamiento -ofrecido a través de un ensayo clínico- resultó ser radicalmente diferente.
Cada tres semanas viajaba al Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en la ciudad de Nueva York, para recibir infusiones de 45 minutos de un fármaco llamado dostarlimab.
Tras apenas cuatro meses de tratamiento, el tumor de Sideris había desaparecido sin cirugía, quimioterapia ni radiación, y con el único efecto secundario de una insuficiencia suprarrenal que le provocaba fatiga.
«Es increíble», afirma Sideris. «Es casi como ciencia ficción».
Y, sin embargo, es real. Ella es una de cada vez más pacientes que se están beneficiando de la inmunoterapia contra el cáncer, un método de tratamiento que está alcanzando su pleno apogeo tras más de un siglo de desarrollo.
«Se me hace un nudo en la garganta y se me pone la piel de gallina», comenta Jennifer Wargo, profesora de oncología quirúrgica e investigadora en inmunoterapia en el MD Anderson Cancer Center de Texas.
«La gente está viviendo, y viviendo con una buena calidad de vida. Estamos hablando de curaciones», sentencia.
El cuerpo posee una capacidad natural para «detectar y eliminar aquellas células que no se parecen a uno mismo», explica Karen Knudsen, directora ejecutiva del Parker Institute for Cancer Immunotherapy, una organización estadounidense sin fines de lucro que promueve el desarrollo de la inmunoterapia.
Si todo funciona correctamente, esto debería incluir a las células que se han vuelto cancerosas, pero estas en ocasiones eluden o burlan este sistema, lo que conduce a un peligroso crecimiento sin control. Se ocultan a plena vista, resultando indistinguibles de las células sanas que las rodean.
El objetivo de la inmunoterapia es desenmascarar esas células cancerosas para que el sistema inmunológico pueda reconocerlas tal como son. Refuerza sus defensas para que pueda localizar y destruir las células cancerosas, con resultados potencialmente increíbles.
Cómo la inmunoterapia combate hoy el cáncer
Pie de foto,Un técnico trabaja en un laboratorio de producción de terapias con células CAR-T en las instalaciones de IASO Biotechnology Co., en Nanjing, China.
Dos de las formas más conocidas de inmunoterapia son las terapias con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T) y los inhibidores de puntos de control inmunitario.
Las terapias con células CAR-T implican extraer células T (las células inmunitarias altamente específicas que rastrean y eliminan invasores extraños) de la sangre de un paciente, modificarlas en un laboratorio para que puedan localizar y atacar las células cancerosas y, posteriormente, reintroducir estas células T potenciadas en el organismo.
Actualmente, estas terapias se utilizan para tratar los cánceres hematológicos.
Por su parte, los inhibidores de puntos de control inmunitario son fármacos que desactivan un interruptor de «apagado» integrado en el sistema inmunitario.
Esta salvaguarda tiene un propósito importante: prevenir respuestas inmunitarias excesivamente agresivas que dañen las células sanas. Sin embargo, algunas células cancerosas pueden accionar este interruptor, provocando que las células T bajen la guardia y escapen a su detección.
Los inhibidores impiden que esto suceda, lo que permite que las células T identifiquen a las células cancerosas como una amenaza y lancen un ataque contra ellas.
Los científicos pioneros de esta innovación obtuvieron el Premio Nobel en 2018 y hoy estos fármacos se utilizan para tratar una amplia variedad de tipos de cáncer.
No obstante, ambos métodos presentan limitaciones. Aunque la investigación continúa, los científicos han tenido dificultades para lograr que las terapias CAR-T sean eficaces contra los tumores sólidos (a diferencia de los cánceres hematológicos), que representan más del 90 % de los nuevos diagnósticos.
Además, se trata de un tratamiento costoso cuya administración requiere una gran inversión de tiempo y recursos.
Por otro lado, los inhibidores de puntos de control inmunitario pueden acarrear un «caleidoscopio de efectos secundarios», afirma Samra Turajlic, oncóloga médica del Instituto Francis Crick de Londres.
Esto se debe a que los interruptores del sistema inmunitario evitan que el organismo ataque sus propios tejidos; por tanto, eliminarlos puede poner en riesgo tanto a las células sanas como a los propios tumores.
Pie de foto,Las células cancerosas a menudo pueden parecerse a las células sanas que las rodean, por lo que el sistema inmunitario puede necesitar señales que le ayuden a identificarlas.
Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, entre los efectos secundarios más comunes se incluyen erupciones cutáneas, diarrea y fatiga, y en casos excepcionales pueden provocar inflamación del hígado, el corazón y los riñones.
Esto puede valer la pena si el fármaco logra controlar un cáncer agresivo, aunque no siempre funciona así.
Un problema fundamental, señala Turajlic, es que ninguna inmunoterapia es eficaz en el 100 % de los pacientes por diversas razones, desde la estructura del tumor -que puede dificultar el acceso del sistema inmunitario- hasta las características de las propias células inmunitarias.
En general, entre el 20% y el 40% de los pacientes responden a la inmunoterapia. Esto significa que un gran número -la mayoría- se expone a efectos secundarios, además de pérdida de tiempo y expectativas, sin obtener grandes beneficios.
Enfoques multifacéticos
¿Cómo pueden beneficiarse más pacientes de la inmunoterapia? Los investigadores están abordando este problema desde múltiples ángulos.
Las investigaciones de Wargo, aunque preliminares, sugieren que los pacientes que siguen dietas ricas en fibra podrían obtener mejores resultados gracias a cambios en el microbioma intestinal que influirían tanto en el sistema inmunitario como en el tumor.
Otras investigaciones sorprendentes indican que las estatinas -fármacos económicos y accesibles para reducir el colesterol- podrían potenciar los efectos de la inmunoterapia mediante cambios inesperados en la comunicación celular.
Incluso el momento de la administración del tratamiento podría ser relevante: estudios recientes sugieren que los pacientes que reciben la dosis a primera hora del día obtienen mejores resultados que aquellos tratados más tarde.
Combinar la inmunoterapia con otros tratamientos oncológicos, como la radioterapia o la ecoterapia, podría ser otra vía para aumentar las tasas de respuesta.
«La radiación puede, de hecho, hacer que el tumor resulte visible para el sistema inmunitario», explica Sandra Demaria, del Weill Cornell Medical Center, quien ha investigado este enfoque combinado.
La ecoterapia -que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para atacar los tumores- podría lograr el mismo efecto.
Otros investigadores están aprovechando la capacidad de personalización de la inmunoterapia para asignar cuidadosamente a cada paciente el tratamiento más adecuado para su caso.
La medicina personalizada está generando gran entusiasmo en numerosas disciplinas, pero Knudsen subraya que resulta especialmente importante en oncología, dada la heterogeneidad de la enfermedad.
«El cáncer no es una sola enfermedad. Son 200 enfermedades distintas, todas con orígenes diferentes y que, por tanto, requieren tratamientos diferenciados», afirma la directora ejecutiva del Parker Institute for Cancer Immunotherapy.
Incluso dos pacientes que presenten exactamente el mismo tipo y estadio de cáncer pueden padecer enfermedades distintas a nivel celular.
«Este campo se encuentra en un punto de inflexión», señala Demaria.
Y asegura que «ahora podemos avanzar hacia un modelo en el que no tratemos el cáncer en sí, sino al paciente».
Pie de foto,La personalización de los tratamientos se presenta como una de las ventajas de la inmunoterapia.
Científicos del Memorial Sloan Kettering Cancer Center ya han puesto a prueba una estrategia prometedora basada en el hallazgo de que los tumores con un perfil genético específico tienden a responder favorablemente a los inhibidores de los puntos de control inmunitario, como el dostarlimab.
En dos ensayos de pequeña escala realizados en 2022 y 2024 para el tratamiento de cánceres rectales con este perfil, el tratamiento logró erradicar los tumores por completo.
Posteriormente, el equipo amplió su investigación para incluir a 117 pacientes con diversos tipos de tumores -incluidos los de esófago, vejiga y estómago- que presentaban la misma firma genética.
De las 103 personas que completaron el ciclo de tratamiento, 84 -entre ellas Sideris- experimentaron la desaparición total de sus tumores; y de estas, solo dos requirieron cirugía adicional.
Investigadores del MD Anderson han reportado resultados similares con un enfoque que emplea un inhibidor de puntos de control inmunitario diferente.
Asimismo, otros grupos han demostrado que, incluso si los pacientes terminan sometiéndose a cirugía, sus resultados pueden ser mejores -al menos en algunos casos- si los tumores son tratados previamente con inmunoterapia.
Si bien se requiere más investigación, estos hallazgos son prometedores ya que abren la puerta a una era de tratamiento menos invasiva pero altamente eficaz, afirma Luis Díaz, jefe de oncología de tumores sólidos en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.
Díaz afirma que «debemos dejar atrás la época medieval y avanzar hacia la modernidad».
«Extirpar el recto, el estómago o la vejiga… tenemos que ser capaces de ofrecer algo mejor que eso», sentencia.
La salvedad es que solo alrededor del 5% de los tumores poseen la composición genética que los hace idóneos para el tratamiento con inmunoterapia sin cirugía que estudiaron Díaz y sus colegas.
«El otro 95% necesita una alternativa igual de eficaz», señala.
La promesa de las vacunas contra el cáncer
Con ese fin, los investigadores continúan buscando nuevos enfoques de inmunoterapia e intentando perfeccionar los ya existentes, como las vacunas contra el cáncer.
Las vacunas tradicionales exponen al organismo a fragmentos de un patógeno -como un virus- para que pueda ensayar la respuesta inmunitaria que desplegaría ante el agente real.
Un concepto similar podría aplicarse al cáncer, explica Knudsen, con la diferencia de que en este caso se utilizaría para tratar la enfermedad en lugar de prevenirla.
Pie de foto,Con inmunoterapias personalizadas, los médicos podrán activar las defensas del organismo con mayor precisión, aumentando las probabilidades de remisión.
Las células cancerosas están recubiertas de diversas proteínas de superficie. Mediante el uso de tecnología de vacunas, los investigadores podrían entrenar el sistema inmunitario de un paciente para que reconozca y ataque estas proteínas, desencadenando así una respuesta contundente contra su cáncer específico, explica Knudsen.
Ya existen algunas pruebas preliminares que respaldan este enfoque: investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Estados Unidos, crearon recientemente vacunas personalizadas para nueve personas que padecían un tipo de cáncer de riñón.
Tras la extirpación quirúrgica de sus tumores, se vacunó a los pacientes para eliminar de sus organismos cualquier célula tumoral residual.
En una investigación publicada en 2025, el equipo informó que los nueve pacientes generaron una respuesta inmunitaria anticancerosa dirigida y se mantuvieron libres de cáncer años después de la cirugía.
Las vacunas personalizadas también han mostrado resultados prometedores en el tratamiento del melanoma.
«Nos adentramos en un mundo nuevo. Es la definición misma de la medicina de precisión. Ahora tal vez podamos desarrollar, y de manera muy rápida, estrategias de vacunación dirigidas específicamente contra el tumor exacto que padece cada paciente», afirma Knudsen.
A pesar de este entusiasmo, el camino por recorrer es largo.
Se requieren más estudios para validar algunos de los prometedores métodos que están en investigación, así como para avanzar hacia un futuro en el que los médicos puedan asignar de forma precisa y fiable a cada paciente el tratamiento más eficaz contra su cáncer específico.
«Han surgido muchos objetivos terapéuticos y nuevos agentes muy prometedores que, sin embargo, no lograron avanzar más allá de las fases iniciales de los ensayos clínicos», advierte Demaria.
Es posible que un subgrupo de pacientes no responda a ningún tipo de inmunoterapia, señala Díaz.
Los distintos tipos de cáncer poseen diferentes «superpoderes» que les permiten crecer y prosperar; en consecuencia, el sistema inmunitario es un adversario más eficaz contra algunos de ellos que contra otros.
No obstante, para aquellos pacientes que sí responden, la inmunoterapia ya está demostrando ser una herramienta capaz tanto de salvar vidas como de transformarlas radicalmente.
Sideris, la paciente neoyorquina que participó en el ensayo de Díaz, siente que forma parte de un futuro más esperanzador para la oncología. «Avanzamos en una dirección magnífica», comenta.
«Uno de los médicos me dijo que, dentro de diez años, someterse a cualquier tipo de quimioterapia o radioterapia será tan anacrónico como las sangrías: algo totalmente obsoleto», sentencia.
Martes 14 14°C27°C Tarde/Noche Cubierto. Baja probabilidad de precipitaciones. Neblinas y bancos de niebla. Viento: NE y E 10-30 km/h.
Miércoles 15 18°C25°C Mañana Nuboso y cubierto. Precipitaciones y probables tormentas. Viento: NE 20-30 km/h, rachas de hasta 40 km/h. Tarde/Noche Nuboso y cubierto. Precipitaciones y tormentas. Viento: NE 20-40 km/h, rachas de hasta 50 km/h.
Jueves 16 17°C25°C Mañana Nuboso y cubierto. Precipitaciones y probables tormentas. Viento: NE al NW 20-40 km/h, rachas de hasta 50 km/h. Tarde/Noche Nuboso y cubierto. Precipitaciones y probables tormentas. Viento: Sector N al sector W 20-40 km/h.
Última actualización: 14/04/2026 12:00Hs
Viernes 17 18°C 25°C Probabilidad de lluvias: Baja
Sábado 18 17°C 25°C Probabilidad de lluvias: Nula
Domingo 19 13°C 24°C Probabilidad de lluvias: Nula
Tocó Venir es el evento que da la bienvenida a estudiantes de la Universidad de la República (Udelar) en todo el país.
Tocó Venir es el evento que da la bienvenida a estudiantes de la Universidad de la República (Udelar) en todo el país. Por motivos de fuerza mayor, en Montevideo se anuncia un cambio de fecha: se realizará el jueves 16 de abril, desde las 15.30 horas hasta la medianoche, en el Velódromo Municipal.
La propuesta integra stands con información sobre carreras, becas y apoyos a estudiantes, además de espacios recreativos, de investigación, extensión y participación de la Universidad. También habrá un stand de la Secretaría de Infancia, Adolescencia y Juventud – Movida Joven de la Intendencia de Montevideo. Contará con la presencia del rector de la Udelar, Héctor Cancela, y el intendente de Montevideo, Mario Bergara.
Desde las 15.30 horas se presentarán los espectáculos musicales de Kumbiaracha, Ivana y los Imaginarios, NAW, Mariano Bermúdez, Anita Valiente, Mota y Luana. Además serán parte el DJ Fer Núñez y la DJ MUN.
El evento tiene entrada libre y gratuita. Habrá intérpretes de lengua de señas. Además, contará con barra y propuesta gastronómica, puntos de hidratación, puesto de salud, así como punto violeta de información y asesoramiento sobre cómo actuar en caso de vivir o acompañar una situación de violencia de género y generaciones.
Tocó Venir es organizado conjuntamente por la Universidad de la República, la Intendencia de Montevideo y la Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU).
En esta edición cuenta con el auspicio del Banco Hipotecario del Uruguay y el Banco República y fue declarado de interés por la Intendencia de Montevideo y los ministerios de Educación y Cultura, Desarrollo Social y Turismo.
En Montevideo, se realizará el jueves 16 de abril, desde las 15.30 horas, en el Velódromo Municipal (Ramón V. Benzano 3471, Montevideo).
Contará con la presencia del rector Héctor Cancela y el intendente de Montevideo, Mario Bergara.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, se reunió con representantes de JHSF Península, empresa que anunció la compra del complejo Enjoy Punta del Este. El ministro interino de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, señaló que el foco del Gobierno es crear condiciones favorables para recibir inversiones, generar crecimiento y empleo.
En el encuentro participaron, además, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez; la ministra interina de Turismo, Ana Claudia Caram; el intendente de Maldonado, Miguel Abella, y representantes de ambas empresas.
La inversión privada prevé convertir el complejo Enjoy Punta del Este en un proyecto integral de alto poder adquisitivo, que incluirá un hotel, un centro comercial con marcas exclusivas, casino y residencias.
El ministro interino de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, definió el anuncio como una excelente noticia para el país, el departamento de Maldonado y el sector turístico. Es el fruto de un trabajo iniciado hace unos meses por distintos actores que están promoviendo y facilitando el desarrollo de las inversiones en el país, dijo.
La firma JHSF adquirirá el complejo e invertirá en su refacción y ampliación, así como en el desarrollo de un centro comercial con tiendas que, hasta ahora, no están instaladas en el país e incluso en la región, lo que lo transforma en un punto de atracción para un público de alto nivel de ingresos.
La concreción de este negocio se suma a otros emprendimientos que se procesan en Punta del Este que, consideró, significarán dinamismo para el turismo nacional. Vallcorba aseguró que el proyecto, además, generará nuevos puestos de trabajo.
Panorama alentador en materia de inversión
El funcionario auguró un panorama alentador en materia de inversiones. En este sentido, aseguró que los proyectos que se presentan en distintos puntos del país generan condiciones para unatasa de crecimiento más elevada.
Ello es el resultado de determinadas acciones que se impulsan, dijo. A modo de ejemplo, mencionó una mejora en la inserción internacional, modificaciones a la promoción de inversiones y propuestas para mejorar la competitividad y la innovación.
La inversión posiciona al país a nivel internacional
Caram, por su parte, dijo que se trata de una excelente noticia para Uruguay y el sector turístico, y que posicionará al país a nivel internacional. La reunión, aseguró, fue propicia para mostrar el compromiso país en la búsqueda de inversiones de calidad.
Lubetkin sobre el viaje de Orsi a España: «Reunión de presidentes» y habrá encuentros bilaterales con otros mandatarios .
El canciller se refirió a la presencia del mandatario en el encuentro Democracia Siempre. «Es una foto del lado de la estabilidad, la democracia y la paz», dijo.
El canciller, Mario Lubetkin, se refirió al viaje del presidente Yamandú Orsi a España, donde además de participar del encuentro Democracia Siempre, tendrá reuniones bilaterales con algunos mandatarios.
«El presidente Orsi está yendo a una reunión de presidentes y primeros ministros, que son más de 20. De Europa, de Asia, de África y América Latina. Es el tercer momento, después de que se hizo hace dos años en las Naciones Unidas, de lo que se hizo el año pasado cerrado en América Latina», dijo el canciller sobre el viaje del presidente.
Los encuentros bilaterales serán con los presidentes de España, Pedro Sánchez, México, Claudia Sheinbaum y «muy probablemente» con Cyril Ramaphosa, de Sudáfrica.»Es una foto del lado de la estabilidad, la democracia y la paz», dijo el canciller sobre la presencia de Orsi en este encuentro.
«El foro de presidentes y el foro de sociedad civil son ambos foros políticos y de una presencia e intensidad muy grande, simplemente que el presidente está yendo a lo que él había dicho inicialmente que estaba interesado. Es con sus colegas presidentes, con sus colegas primer ministros, que es la instancia para participar. Después está el otro evento donde participará muchísima gente, inclusive va a haber manifestaciones públicas en Barcelona, pero va en otras realidades», remarcó.
Los temas que se tratarán tienen que ver con «el multilateralismo, el desarrollo económico, los efectos de la guerra», detalló Lubetkin.
Un funcionario del Vaticano responde a las críticas de Trump al Papa León XIV antes de su gira por África
En la primera respuesta del Vaticano a las duras críticas del presidente Donald Trump al papa León XIV, un funcionario vaticano dijo que el líder estadounidense estaba atacando “una voz moral” porque “no puede contenerla”.
“Trump no debate con Leo: le ruega que se repliegue a un lenguaje que pueda dominar. Pero el Papa habla otro lenguaje, uno que se niega a ser reducido a la gramática de la fuerza, de la seguridad, del interés nacional”, dijo el padre Antonio Spadaro en X.
León XIII, el primer papa estadounidense, se ha mostrado cada vez más crítico con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la semana pasada condenó la retórica y las amenazas de Trump contra el pueblo iraní como “verdaderamente inaceptables”.
En declaraciones a los periodistas el domingo por la noche, Trump dijo que “no era fan del Papa León”, mientras el pontífice se preparaba para emprender una gira de 10 días por cuatro países africanos.
“No nos gusta un papa que diga que está bien tener un arma nuclear. … Es un hombre que no cree que debamos jugar con un país que quiere un arma nuclear para poder destruir el mundo.”
Christopher Lamb, corresponsal de CNN en el Vaticano, que viaja con el Papa León XIII, dijo que “no recuerda la última vez que el presidente de Estados Unidos atacó a un papa de esta manera”.
Lamb afirmó que el Papa León XIII es “una especie de contrapeso espiritual y diplomático para el presidente Trump”, y señaló que su “estilo de liderazgo y sus prioridades contrastan con los del presidente de Estados Unidos”.
El papa León X está a punto de convertirse en el primer papa en visitar Argelia, un país de mayoría musulmana, antes de dirigirse a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
“El contraste entre un papa estadounidense en Argelia, un país musulmán, en un momento en que Estados Unidos ha estado involucrado en una operación militar en Irán, es un contraste abismal”, dijo Lamb.
Lamb afirmó que las declaraciones del pontífice sobre la guerra están “calando hondo en Estados Unidos”.
“Y obviamente, el presidente Trump ha respondido de una manera muy contundente y sin precedentes”, dijo Lamb.