Un avión con 62 personas a bordo se estrelló el viernes por la tarde en una zona residencial de la ciudad de Vinhedo, en el estado de Sao Paulo, Brasil.
La aerolínea Voepass informó primero que en el vuelo viajaban 57 pasajeros y 4 tripulantes, pero luego este sábado actualizó la cifra a 58 pasajeros. Según las autoridades locales, no hay sobrevivientes. En tierra, solo resultó dañada una vivienda y no hubo heridos.
De acuerdo a Voepass, empresa propietaria de la aeronave, el avión salió de Cascavel, en el estado de Paraná, y se dirigía al aeropuerto de Guarulhos, que sirve a la ciudad de Sao Paulo.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió un minuto de silencio y transmitió su «solidaridad a las familias y amigos de las víctimas».
«Me gustaría que todos se pusieran de pie para que podamos guardar un minuto de silencio porque acaba de caer un avión. Parece que todos han muerto», dijo el presidente al iniciar su discurso en el estado de Santa Catarina, en el sur del país.
El vuelo 2283 de Voepass partió de Cascavel a las 11:56 local (14:56 GMT) el viernes y estaba programado para aterrizar a las 13:40 en Guarulhos.
Sin embargo, el avión -un ATR 72-500 propulsado por dos turbinas- dejó de emitir su señal unos 20 minutos antes de la llegada a su destino. Hasta ahora no se ha informado qué pudo haber causado la caída. Las autoridades dijeron que se habían recuperado las grabadoras del avión, conocidas coloquialmente como «cajas negras». La firma franco-italiana ATR dijo que cooperaría con la investigación.
La agencia de aviación civil de Brasil dijo que la aeronave, que fue construida en 2010, estaba «en buenas condiciones operativas, con registro válido y certificados de aeronavegabilidad».
Los cuatro miembros de la tripulación a bordo en el momento del accidente tenían todas las licencias y certificaciones válidas.
Los videos difundidos en redes sociales muestran que el avión estaba sobrevolando la localidad de Vinhedo cuando empezó a precipitarse, aparentemente de forma incontrolada. Al estrellarse en una zona habitada, solo causó daños a una vivienda cercana. Nadie en tierra resultó herido.
La Fuerza Aérea Brasileña (FAB), a través del Departamento de Control del Espacio Aéreo (DECEA), informó que el vuelo «se desarrolló con normalidad hasta las 13:20 horas (hora local)».
Sin embargo, hasta las 13:21, la aeronave no respondió a las llamadas del Control de Aproximación de São Paulo, tampoco declaró emergencia, ni reportó encontrarse en condiciones climáticas adversas.
Un minuto después se perdió todo rastro del aparato.
«No hubo comunicación por parte de la aeronave con los órganos de control de que hubiera una emergencia», señaló el brigadier Marcelo Moreno, informó BBC Brasil.
Antes llamada Passaredo Linhas Aéreas, Voepass fue fundada en 1995. Atiende 37 destinos en todas las regiones de Brasil y el año pasado transportó a más de 500.000 pasajeros, según la propia compañía aérea.
Con 29 años de historia, es considerada la aerolínea brasileña más antigua en operar en el país.

Las labores de recuperación
Los servicios de emergencia se desplegaron de inmediato tras la caída del avión.
Luego de un trabajo que se extendió por la noche y madrugada, este sábado todos los cuerpos habían sido rescatados. Las labores de identificación estaban en marcha, según el capitán Maycon Cristo, portavoz del cuerpo de bomberos que está colaborando en las labores de recuperación.
Dijo que los equipos se basaban en una serie de factores para ayudar al proceso de identificación. Entre ellos figuran documentos y la posición de los cuerpos en relación con los asientos, así como los teléfonos móviles recuperados de algunas de las víctimas.
El gobernador Tarcísio de Freitas expresó su «solidaridad a todas las víctimas y afectados por esta tragedia”.
Este es el accidente aéreo más mortífero en Brasil desde 2007, cuando un avión de TAM estalló en llamas, matando a 199 personas.
fuente bbc parte de informe



