La Orquesta Sinfónica Nacional del Sodre llegó a Tacuarembó con el programa «Un Niño, Un Instrumento».

La Orquesta Sinfónica Nacional Infantil y Juvenil del SODRE se presentó en Tacuarembó en el marco de la Fiesta de la Patria Gaucha, en un evento que marcó el inicio formal del programa «Un Niño, Un Instrumento» en el departamento.

La actuación, que incluyó la interpretación del himno nacional y el pericón en el Ruedo, así como una presentación en el escenario Miguel Ángel Ortiz, fue recibida con entusiasmo por el público tacuaremboense y significó un hito histórico para la cultura del norte del país. El director de la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil y Juvenil, maestro Ariel Britos, calificó la jornada como un acontecimiento sin precedentes en la historia musical uruguaya. «Yo no tengo memoria de que en nuestro país se haya hecho un pericón de estas dimensiones y con una orquesta sinfónica», expresó Britos antes de subir al escenario, añadiendo que Tacuarembó «solamente nos convoca para cosas increíbles».

La actuación en el Ruedo, con numerosas parejas de bailarines y la orquesta en vivo, representó un desafío logístico que el conjunto afrontó con la misma energía que ha caracterizado su trayectoria desde su fundación en 2011. El programa «Un Niño, Un Instrumento» es una iniciativa de alcance nacional que utiliza la música como herramienta de desarrollo cultural, educativo y social. Patrocinado por el Ministerio de Educación y Cultura, el Sodre y la Asociación de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay, el programa articula una red de núcleos orquestales y corales distribuidos a lo largo del territorio nacional.

Su estructura contempla tres ciclos educativos —inicial, intermedio y superior— que permiten a los estudiantes avanzar progresivamente hasta alcanzar una titulación de nivel terciario, con la aspiración de elevarla a rango universitario en el futuro. El maestro Britos explicó que el camino formativo no depende únicamente de la edad, sino también de la evolución artística de cada participante, y que «un niño que empieza a tocar o a aprender un instrumento en Tacuarembó puede terminar siendo músico de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil del Sodre».

La llegada del programa a Tacuarembó fue posible gracias a un acuerdo entre el Sodre y la Intendencia departamental, liderada por el intendente Wilson Ezquerra. Según el director generam Ignacio Borad, de la Dirección General de Educación y Cultura de la Intendencia, el intendente respaldó de inmediato la propuesta cuando fue presentada para su inclusión en el presupuesto departamental. «Cuando con Gheisa López se lo planteamos, de inmediato dio la oportunidad de generar espacios de formación cultural para por lo menos 100 niños y niñas de Tacuarembó», señaló Borad, destacando la importancia de que una política pública de carácter nacional «cruce el Río Negro» y llegue a los departamentos del norte del país.

Gheisa López, también integrante de la Dirección General de Educación y Cultura, subrayó el entusiasmo generado por el programa entre los jóvenes del departamento, indicando que ya se registraban numerosas inscripciones antes del inicio formal de las actividades. López precisó que, si bien el programa lleva el nombre de Orquesta Sinfónica Infantil, está abierto a jóvenes de hasta 18 años, con lo cual apunta también a quienes ya tienen experiencia musical en bandas locales.

Entre los instrumentos que se incorporarán al acervo cultural de Tacuarembó se encuentran el violín, la viola, el violonchelo, el trombón, la trompeta, el oboe y el fagot —instrumentos que, según López, «no estaban en nuestro acervo cultural continuo» y que pasarán a integrarse al centro cultural departamental como espacio permanente de ensayo y formación.

La Intendencia asumirá la gestión del programa «Un niño, un instrumento» a través de la Dirección General de Educación y Cultura, garantizando así la descentralización de la oferta formativa y su sostenibilidad institucional en el tiempo. Tanto Borad como López coincidieron en que el lanzamiento en el marco de la Patria Gaucha —uno de los eventos culturales más emblemáticos del Uruguay— le otorgó al inicio del programa un sello de identidad y un compromiso público difícil de igualar. «Comienza con este sello, en Patria Gaucha, con la Sinfónica Juvenil e Infantil tocando el pericón y el himno nacional en el Ruedo y después en el escenario», afirmó López, quien expresó la expectativa de que para la próxima edición de la fiesta ya sea posible ver a niños tacuarembohenses actuando en el escenario mayor.

El maestro Ariel Britos, fundador y director de la Orquesta Juvenil del Sodre desde su creación en 2011, es también presidente del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles del Uruguay, organización sin fines de lucro que integra una red internacional presente en más de 30 países. Reconocido como Artista de la UNESCO por la Paz y distinguido con el Premio Ariel de Oro del Ateneo de Montevideo, Britos ha sido el principal impulsor de la expansión del modelo orquestal juvenil en el Uruguay, apostando a la música como vehículo de inclusión social y desarrollo humano.

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