Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques de represalia contra buques el sábado, en la más reciente ronda de ataques desde que los enfrentamientos se reavivaron hace una semana, tras un mes de relativa calma.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció el sábado que había «inhabilitado permanentemente» un buque cisterna cerca de la isla de Jark y otro cerca del estrecho de Ormuz, y que había «destruido por completo» un tercero en el golfo de Omán.
Los medios estatales de Irán confirmaron los ataques y afirmaron que Teherán había lanzado acciones contra tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos en respuesta, así como contra tres petroleros que navegaban por una ruta «no autorizada» a través del estrecho de Ormuz.
La BBC se ha puesto en contacto con el Centcom para solicitar comentarios al respecto sobre las más recientes afirmaciones de Irán de haber atacado buques estadounidenses.
Los ataques se producen un día después de que el presidente Donald Trump restara importancia al conflicto al calificarlo de «asunto menor», sin que se perciban avances significativos hacia el fin de la guerra, que ya cumple seis meses. Trump no ha comentado sobre los ataques del sábado.
La noticia de la más reciente represalia iraní se conoció pocas horas después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, escribiera en redes sociales: «Es muy sencillo: si Irán dispara contra buques estadounidenses, destruiremos (y hundiremos) sus petroleros».
Según el Centcom, dos buques de guerra estadounidenses habían sido atacados por Irán antes del ataque estadounidense contra tres petroleros vinculados a Irán.
El Centcom afirmó que «evadió con éxito» los múltiples ataques lanzados ese mismo día por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), que tenían como objetivo un portaaviones estadounidense y un destructor equipado con misiles guiados. Asimismo, señaló que ningún militar estadounidense resultó herido.
FUENTE BBC




